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Ordenar ubicación, precio, horario, acceso, servicios y nivel de afluencia para que las diferencias sean legibles.
Explorar cenotes →Cenote Scout organiza información práctica, conserva sus fuentes y señala lo que fue revisado, lo que fue reportado y lo que todavía falta confirmar.
Conocer el proyectoImagen conceptual de documentación en campo.
Precios, horarios, accesos y ubicaciones aparecen en mapas, redes sociales, blogs y recomendaciones locales. Están dispersos, cambian y no siempre indican su fecha u origen.
Cenote Scout no intenta eliminar esa incertidumbre con una promesa falsa. La convierte en información visible para que cada persona compare mejor y sepa qué necesita confirmar.

Ordenar ubicación, precio, horario, acceso, servicios y nivel de afluencia para que las diferencias sean legibles.
Explorar cenotes →Explicar geología, cultura maya, conservación y logística para no reducir cada lugar a una fotografía.
Leer las guías →Permitir que visitantes, gestores y comunidades señalen cambios y completen datos sin pagar por aparecer.
Reportar un cambio →El proceso no termina al publicar. Una ficha permanece abierta a nueva evidencia y a cambios operativos.

Catalogamos un lugar cuando podemos distinguir su nombre, ubicación y existencia mediante una fuente utilizable.
Reunimos precio, horario, acceso, servicios, reglas y contacto, conservando la fuente y la fecha disponibles.
Toda ficha permanece por confirmar hasta que la persona responsable del cenote valide sus datos.
Cuando un gestor responde, registramos la confirmación y actualizamos la ficha.
El estado describe el origen y la vigencia de los datos de una ficha. No certifica seguridad, calidad del agua, cumplimiento ambiental ni la calidad de un operador.
El dato no está disponible o no cuenta con evidencia suficiente para presentarlo como actual.
Información confirmada directamente por quien gestiona el lugar, con una fecha registrada.
Las condiciones pueden cambiar después de una revisión. La profundidad, el clima, el acceso, la infraestructura y las decisiones locales también afectan cada visita.
Por eso no publicamos afirmaciones como “100% seguro”, “siempre abierto” o “garantizado”. Cuando un dato define tu visita, recomendamos confirmarlo directamente.
Un cenote puede aparecer y actualizar su información sin pagar. Una comunidad pequeña no debe volverse invisible por no tener presupuesto comercial.

Reportan cambios observados y comparten una fecha, foto o fuente cuando es posible.
Actualizan datos operativos y explican las reglas y condiciones reales del lugar.
Definen qué información y qué espacios pueden compartirse, y bajo qué condiciones.
Aportan contexto territorial, ambiental, histórico y normativo que una ficha comercial no cubre.
Cenote Scout organiza observaciones públicas de iNaturalist para mostrar qué flora y fauna ha sido documentada cerca de los cenotes. Estos registros ayudan a conocer el territorio, pero no sustituyen un inventario científico ni certifican la salud ambiental de un lugar.
Definimos un radio o perímetro de observación.
Recuperamos registros públicos con su fecha, identificación, autoría y licencia.
Diferenciamos los datos comunitarios de la información confirmada por operadores y fuentes locales.
Actualizamos el registro y compartimos el contexto con visitantes, gestores y comunidades.
Una observación útil empieza por respetar el lugar. No toques, captures, alimentes ni muevas organismos y evita revelar ubicaciones sensibles.
La fuente es iNaturalist, una plataforma independiente de Cenote Scout. Consultamos observaciones públicas con estado Research Grade o Needs ID dentro del radio técnico indicado. Excluimos registros marcados como captive/cultivated.
Solo mostramos fotografías CC0 o CC BY con su atribución. Las identificaciones pueden cambiar y las ubicaciones sensibles pueden aparecer aproximadas. El área técnica no constituye un límite ambiental, comunitario ni administrativo oficial.
La caché se actualiza únicamente cuando ejecutamos manualmente la sincronización; no declaramos una frecuencia automática.
Una guía no produce impacto positivo solo por existir. Estos son los indicadores que deberán mostrar si el proyecto realmente mejora.
Cuántas fichas muestran una fecha y cuántos datos siguen pendientes.
Cuántos cambios recibimos, revisamos y resolvemos.
Cuántos gestores y comunidades intervienen en la información publicada.
Si opciones menos conocidas reciben atención sin promover lugares frágiles o no preparados.